Buenas intenciones

Hay una enorme diferencia entre lo que son las buenas intenciones y la intencionalidad. Las primeras pueden hacerte sentir bien pero no ayudas a nadie con ellas. La segunda es la que te mueve a la acción, te permite obtener resultados, dejar huella. Para progresar en tus capacidades debes reconocer en primer lugar que estás viviendo por debajo de tu potencial. Incluso aunque te veas como alguien con éxito, aún puedes mejorar. Puedes alcanzar metas que no has imaginado si te comprometes al seguir el camino que conduce a ellas. Cuando reconozcas que tus supuestas limitaciones son falsas, estarás en condiciones de trabajar por superarlas. Y empezarás a apreciar el potencial que aún tienes por desarrollar....

SkillsPro

Tienes dos tipos de competencias o capacidades. Unas están basadas en unos talentos naturales que te hacen especialmente idóneo para las artes o el deporte, por ejemplo. Otras dependen más de las decisiones que tomas; aunque el talento puede jugar algún papel en ellas, lo determinante es lo que eliges hacer para desarrollar esa capacidad, como es el caso de la disciplina, actitud positiva, lograr objetivos, ser productivo, asumir riesgos o relacionarte con otras personas. Para todas ellas es posible asumir el reto de hacerlas crecer, de mejorar tu potencial. Sin embargo, es más cómodo mantenerte en tu estado actual; seguro que se ocurren infinidad de razones para quedarte como estás. Incluso algunos que te rodean te aconsejan no buscarte complicaciones. Si aceptas esas restricciones que te bloquean no podrás hacer uso de tus verdaderas capacidades y llevarás una vida seriamente limitada. Plantéate qué capacidades tienes o podrías necesitar para llevar una vida más satisfactoria y qué deberías hacer desarrollarlas. Seguro que esta iniciativa que ahora te presento, SkillsPro, puede ayudarte a lograrlo en los próximos meses y años. Si tienes dudas, no dudes en escribir. ¡Puedes empezar hoy mismo…! Te cambiará la vida en 28 días. Garantizado....

¿Te conoces?

Son diversos los factores que condicionan la posibilidad de alcanzar un conocimiento propio veraz: Distracciones, excusas, fantasías, no saber escuchar, dejar sin resolver sentimientos negativos, no meditar suficientemente… Se requiere mucha disciplina para detenerse a reflexionar sobre uno mismo y las propias experiencias. Se necesita madurez para pedir a otros que nos ilustren sobre lo que no somos capaces de reconocer de nosotros mismos. Precisas encontrar a un amigo, colega, mentor o alguien de tu familia que pueda ayudarte, dirigirte y proporcionarte una orientación honesta y continuada. Y conforme descubras cosas sobre ti mismo, trata de discernir en cuáles debes centrar tu atención, que serán de ordinario tus fortalezas pues sobre ellas podrás construir tu excelencia. Si te enfocas en tus debilidades a lo más que podrás aspirar es a alcanzar la mediocridad....

Anímate

No puedes alcanzar ideales que no tengas. Si no sabes dónde quieres llegar no puedes saber lo que debes hacer para lograrlo. Deja que tus aspiraciones te inspiren y ponlas por escrito. Conviértelas en tus objetivos. Serán la esencia de tu hoja de ruta. Como no puedes alcanzar todo al mismo tiempo, establece las prioridades. Sé realista y honesto. Cuanto más detalles tu plan, más recursos tendrás para lograrlo. Necesitas además identificar las herramientas que necesitas para llegar a tu destino. Sabes ya a lo que aspiras y has determinado las prioridades. Te falta considerar los recursos que precisas. Las personas que te rodean, el trabajo que realizas, pueden formar parte de esos recursos en la medida en que te permiten aprender y crecer. Llegará un día en el que te arrepentirás no de las cosas que has hecho y que no funcionaron, sino de las que no te animaste a intentar....

Mentores

Los mentores juegan un papel determinante en tu desarrollo y son más fáciles de encontrar de lo que piensas. Identifica las personas de referencia en tu sector; son a quienes debes aspirar a imitar. Ponte en contacto con ellos. No les vayas con la propuesta genérica de que sea tu mentor, sino pídeles opinión concreta sobre algo que piensas hacer. Si persistes encontrarás la persona adecuada para que te guíe en tu carrera y acelere tu crecimiento. Busca quienes pueden ser tu modelo y rózate con ellos. Si te lo puedes permitir, ofrécete para trabajar a su lado sin coste. En cualquier caso, valora el tiempo que te dediquen y agradéceselo con una nota escrita....

Prueba

Al revés de lo que parece, no es la motivación interna lo que te lleva a actuar. Es actuar lo que te da el poder y la fuerza. Prueba. Si sólo buscas excusas para no intentarlo no conseguirás nada y siempre tendrás el convencimiento de haber acertado, con lo que reforzarás la conveniencia de no emprender nada. No sabes cuál es tu potencial real…, ni te interesa que nadie te lo explique. Sólo el actuar te dará la medida de lo que puedes llegar a conseguir....

Tú no tienes límites...

Ese es el eslogan de la campaña de nuestra Universidad cuyo spot está arrasando en las redes sociales. Pero esa idea no se debe aplicar sólo a gente joven que comienza a construir su carrera profesional. Probablemente tú mismo desearías obtener más de la vida que llevas. Quizás no estás alcanzado todo lo que te gustaría y no estás satisfecho con tu progreso. No importa la edad que tengas, siempre es saludable tener aspiraciones aún no satisfechas. Pero ¿sabes lo que te limita? Si lo ignoras no podrás eliminar esos obstáculos. Tus capacidades no han sido preestablecidas pese a que en la práctica te hayas acomodado con un determinado nivel de desempeño. Tu potencial no está acotado. No puedes ver al mundo ni definir a las personas, o a ti mismo, por las limitaciones sino por sus posibilidades. Puedes tener condicionantes, pero no tienen por qué ser inamovibles ni frenar tu desarrollo. Avanzar en el auto conocimiento y adquirir la conciencia de lo que careces te pone en el camino de hacer crecer tus capacidades, de ver con más claridad y tomar decisiones. Rompe ese techo que retiene y limita tu potencial. Ensancha tu forma de pensar y tu capacidad. Acepta el reto y cambia de vida....

Comportamiento exterior e interior...

Te comportas según lo que haces. Y ese comportamiento tiene dos componentes, uno externo y otro interno. El externo, cómo te mueves y cómo te expresas, es fácil de observar y objetivar, al contrario del interno, los pensamientos y emociones, difíciles de reconocer incluso para ti mismo y mucho más respecto de los otros. El éxito de las personas en el trabajo, en sus relaciones y en otros ámbitos se debe en gran medida a su capacidad para manifestar externamente sus pensamientos y emociones. Que tu comportamiento se transforme y que los demás te lo reconozcan pasa por expresar en el exterior el componente interior. Para cambiar, no basta contar con los pensamientos y emociones apropiados, sino que se han de transformar en hechos observables. Y tú mismo, sólo experimentarás los resultados de tus ideas e intenciones cuando las lleves a cabo....

Fracasado

No es lo mismo fracasar que ser un fracasado. Fracasar es probar algo y aprender que no funciona. Fracasado no es quien fracasa, sino quien tira la toalla y abandona....

Cambiar duele

Tu comportamiento es el resultado de unas iniciativas conscientes, planificadas y determinadas por tus intenciones, por tus aspiraciones. Y al mismo tiempo es en gran medida una respuesta inconsciente a las circunstancias en las que te encuentras. Algunas de tus actuaciones son más automáticas que planificadas, mientras que otras son fundamentalmente intencionadas y escasamente impulsivas. Acabar con viejos hábitos y desarrollar otros nuevos es un proceso difícil y en ocasiones molesto o doloroso....

¡Rebélate!

Innovar es un estado mental. Eres un innovador cuando buscas una oportunidad en cada contratiempo, en cada dificultad, cuando ves el mundo de manera diferente. Este punto de vista singular te convierte en agente del cambio y capaz de aprovechar sus oportunidades. La innovación no es algo que padeces sino el modo en que respondes a aquello que te ocurre. La transformación de tu propio yo pasa por eliminar las barreras internas y externas que limitan tu capacidad de progresión y que condicionan la definición de quién eres. Este no es un proceso cómodo ni fácil. Desde la infancia te han asignado, y te has creído, que tienes unas limitaciones insalvables. Te han alabado o criticado, te han señalado ese único camino que tenías abierto ante ti. Y has condicionado tus ambiciones por las opiniones que sobre ti han expresado quienes te rodean. El modo en que te presentes no puede venir determinado por la manera en la que otros te ven. Tu vida y tu carrera profesional son el resultado del modo en que aceptas o rechazas lo que percibes como tus limitaciones. Lamentablemente, lo que te frena, como a la mayoría de la gente, es tu propia creencia de no ser lo suficientemente bueno, de no merecer determinados logros. De hecho, alcanzarás sólo aquello que creas que te mereces. ¡Rebélate!...

Acomodados

La seguridad ahoga la ambición. O mejor, el espejismo de esa seguridad. La mayoría de las personas no están dispuestas a arriesgar lo que ya tienen por la oportunidad de obtener algo mejor. Parecen ser muchos los profesionales hastiados de su trabajo, atrapados en lo que consideran un salario seguro y unas cómodas rutinas. Pero mientras ellos se lamentan tan tranquilos, otros se afanan en generar discontinuidades que transformen los mercados y pongan a sus competidores fuera de juego. Transforma tu manera de pensar. Idea un nuevo negocio o pon en discusión el valor que aportas en tu actual trabajo, reinvéntate y adopta una nueva carrera profesional. Observa las discontinuidades generadas en otros sectores, descubre nuevas ideas y el modo de aplicarlas a tus modelos de negocio....

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